La nostalgia por los coches de nuestra juventud es un fenómeno poderoso. Para muchos, el BMW Serie 3 E46, y en particular el 330 Ci, representa un icono de aquella época. Este artículo narra la experiencia de poseer y conducir uno de estos vehículos años después, valorando su diseño, tacto de conducción y las sensaciones que ofrecen frente a los coches actuales. Es un viaje a los orígenes del placer de conducir, sin concesiones a la electrificación ni a las pantallas.

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