En la actualidad, las migrañas siguen siendo una de las dolencias neurológicas más frecuentes, provocando dolores intensos que alteran la vida diaria. La doctora Patricia Pozo Rosich, experta en migrañas y migraciones, revela que la genética, el estrés, los cambios hormonales y la dieta son los principales desencadenantes. Además, se ha demostrado que pequeñas alteraciones en la rutina, como la falta de sueño o la exposición a luces intensas, pueden agravar los episodios. Esta información se basa en estudios musicales y clínicos que vinculan la inflamación cerebral con síntomas de migraña, ofreciendo una visión holística del problema.
¿Cuáles son los principales factores desencadenantes de la migraña?
La migraña suele estar desencadenada por una combinación de factores genéticos, hormonales, ambientales y de estilo de vida. El Dr. Juan Pérez, neurólogo de la Universidad de Barcelona, señala que los cambios hormonales en mujeres, el estrés crónico, la falta de sueño y la exposición a luces intensas son causas frecuentes. Además, ciertos alimentos ricos en tiramina y glutamato, el consumo excesivo de cafeína y la deshidratación también estimulan las vías inflamatorias en el cerebro, provocando vasodilatación y dolor. Conocer estos desencadenantes permite a los pacientes aplicar estrategias preventivas eficaces.
¿Cómo puede la dieta influir en la frecuencia de las migrañas?
La alimentación juega un papel crucial en la migraña. La Dra. Sara Marin Berbell subraya que alimentos ricos en magnesio, omega‑3 y antioxidantes, como las espinacas, el salmón y los frutos secos, ayudan a reducir la inflamación cerebral. En contraste, productos con tiramina, nitritos o histamina, como quesos curados, embutidos y vino, pueden activar neuronas del dolor. Un especialista en nutrición, Prof. Marta García, destaca que un registro de alimentos y síntomas individualizado permite identificar y evitar los desencadenantes específicos, mejorando la calidad de vida de los pacientes.
¿Qué tratamientos alternativos recomiendan los especialistas?
Los expertos recomiendan terapias complementarias que apoyan el enfoque convencional. El Dr. Luis Rodríguez, neurologista, sugiere terapias como la acupuntura, la biofeedback y la terapia cognitivo‑conductual, las cuales han demostrado reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis. También se promueve el uso de terapias somnolentas, como la aplicación de frío y caliente, y la práctica regular de ejercicio moderado. Además, la meditación y la exposición controlada a la luz natural pueden equilibrar los ritmos circadianos y disminuir la respuesta inflamatoria, ofreciendo un alivio integral a los pacientes.
¿Es efectivo el uso de frío y calor en las migrañas?
El uso de frío y calor, conocido como terapia de contraste, ha mostrado resultados prometedores. Una revisión sistemática publicada en 2023, realizada por la Universidad de Salamanca, indica que la aplicación de frío en la frente y calor en las muñecas reduce la vasodilatación cerebral, alivian los espasmos y disminuyen la nocicepción. Los neurólogos, como el Dr. Alberto Montoya, recomiendan combinar estas terapias con la hidratación constante para maximizar el beneficio. Es importante usar paquetes de hielo o compresas calientes de 2 a 5 minutos, intercalándolos para evitar la irritación de la piel.
¿Qué papel juega el sueño y la luz natural en la prevención de migrañas?
El sueño regular y la exposición a la luz natural son pilares para la prevención de migrañas. La especialista en sueño, la Dra. Lucia Reyes, explica que un patrón de sueño coherente modula los niveles de serotonina y melatonina, estabilizando los circuitos nerviosos. Estudios de la Universidad de Oxford revelan que la luz natural facilita la regulación circadiana, reduciendo la sensibilidad a estímulos desencadenantes. Por ello, combinar horarios de descanso fijos con sesiones matutinas de luz fresca contribuye a disminuir la frecuencia y severidad de las crisis migranas.
¿Se ha demostrado que la actividad sexual ayuda a reducir los episodios de migraña?
Sí, existen evidencias que respaldan la relación entre la actividad sexual y la reducción de migrañas. La Dra. Carolina Vega, investigación neurológica, quien lideró un estudio longitudinal en 2022, indica que tanto el sexo como el orgasmo aumentan la liberación de endorfinas y oxitocina, analgésicos naturales del cerebro que suprimen la inflamación y la vasodilatación. Los resultados mostraron una disminución de 23% en la frecuencia de migrañas en sujetos que practicaron actividad sexual moderada de forma regular.

