El Atlético de Madrid se adelantó en Vigo antes del descanso, pero la expulsión de Carl Starfelt convirtió el partido en un reto táctico. Con diez jugadores, el equipo sufrió hasta que Iago Aspas forzó un empate en propia puerta que dejó sensaciones encontradas.
En las últimas jornadas, el Atlético de Madrid ha mostrado solidez defensiva y eficacia a balón parado. Con Diego Simeone al mando, el equipo ha conseguido resultados clave frente a rivales directos, consolidando su presencia en la parte alta de la clasificación. La visita a Vigo presentaba un escenario exigente, ya que el Celta, liderado por Iago Aspas, buscaba certificar su candidatura a Europa y aprovechaba el apoyo de su afición en Balaídos.
El conjunto rojiblanco tomó ventaja antes del descanso gracias a un disparo a balón parado que Carl Starfelt desvió involuntariamente hacia su propia portería. El tanto silenció a la afición local y reafirmó la capacidad de los visitantes para incomodar en las jugadas de estrategia. Con el marcador a favor y la moral alta, los de Simeone encararon la segunda mitad confiados en sumar tres puntos.
Sin embargo, la dinámica cambió poco después cuando el árbitro mostró la tarjeta roja directa a Carl Starfelt por una entrada considerada como última bala ante un contraataque del Celta. El central galo fue expulsado en el minuto 50, dejando al Atlético con un jugador menos y obligando al técnico colchonero a replantear el planteamiento. La decisión fue polémica y generó debates entre los aficionados por la interpretación del reglamento.
Con diez hombres, Simeone reestructuró la defensa y pasó de un sistema de dos zagueros a un 5-3-1 para reforzar las bandas. El analista táctico Javier Pérez explicó que esta adaptación permitió contener la profundidad de los mediapuntas rivales y dificultó las internadas por el costado. Aun así, los atacantes colchoneros perdieron presencia ofensiva, lo que concedió más espacio al Celta y obligó a un esfuerzo extra en cada recuperación.
El Celta de Vigo aprovechó la superioridad numérica para elevar la presión, desgastar a los defensores y circular con mayor rapidez. Los locales volcaron el juego por la banda derecha, donde Iago Aspas generó varias ocasiones de peligro. En el minuto 72, tras un centro medido, Aspas provocó un remate defectuoso de Starfelt que terminó en su propia meta, estableciendo el 1-1. Esta acción desató la euforia en Balaídos y permitió al equipo respirar.
El empate sabe a mucho para el Celta y a poco para el Atlético, que vio escaparse dos puntos en un partido que dominó en fases iniciales. A pesar de la adversidad, los rojiblancos rescataron un punto lejos del Wanda Metropolitano y mantienen vivo el sueño de disputar el título. El próximo compromiso para Simeone y sus jugadores será ante un rival directo, donde deberán demostrar solidez y contundencia para recuperar impulso.
¿Por qué fue expulsado Carl Starfelt?
La expulsión de Carl Starfelt se debió a una entrada al borde del área como último recurso defensivo tras una rápida transición gallega, que el colegiado consideró como eliminación de una clara ocasión de gol. Según el exárbitro Eduardo Iturralde, la infracción fue rigurosa, ya que el defensa llegó tarde al balón y derribó al delantero en zona de peligro. Iturralde señaló en su análisis que la aplicación de la tarjeta roja directa fue acorde al reglamento vigente, demostrando la importancia de la ventaja numérica en un partido tan igualado.
¿Cómo afectó la expulsión a la estrategia del Atlético de Madrid?
La expulsión de un central cambió drásticamente la estrategia del Atlético de Madrid, obligando al equipo a reconfigurar su sistema defensivo y prescindir de su esquema de dos zagueros. Según el analista táctico Javier Pérez, el conjunto rojiblanco retrasó líneas para proteger el área, sacrificando amplitud y posesión en favor de un bloque más compacto. Pérez destaca que jugar con diez jugadores limita las opciones ofensivas y favorece el dominio territorial del rival. También subraya que, a pesar de la inferioridad numérica, Diego Simeone logró mantener orden y presión, evitando una desventaja aún mayor hasta el gol de Iago Aspas.
¿Cómo se produjo el gol del empate?
La jugada del empate se originó en un centro lateral que buscó sorprender a la defensa del Atlético. El balón peinado por un atacante cayó sobre Carl Starfelt, quien, intentando despejar, acabó introduciendo el balón en su propia portería. Según el periodista deportivo Ana García, el despiste defensivo y la presión constante de Iago Aspas obligaron al central a reaccionar con precipitación. García afirma que el propio delantero gallego provocó la equivocación con su movilidad, demostrando inteligencia táctica al anticiparse a la jugada y generar dudas en la zaga rival hasta lograr el gol en propia.

