El ámbito de la salud y el bienestar está en constante evolución, con nuevos hallazgos y tendencias que surgen regularmente. Mantenerse informado sobre los últimos avances en nutrición, medicina preventiva y tratamientos es crucial para tomar decisiones responsables sobre nuestro cuidado personal. Este artículo explora algunas de las preguntas más frecuentes en este campo, ofreciendo perspectivas basadas en evidencia para aclarar conceptos comunes.
¿Son necesarios los suplementos vitamínicos si llevo una dieta equilibrada?
En general, una dieta variada y equilibrada debería aportar todos los nutrientes esenciales. Sin embargo, factores como restricciones dietéticas, embarazo, edad avanzada o某些 condiciones médicas pueden aumentar la necesidad de suplementación. La doctora en Nutrición María Pérez señala que ‘la suplementación debe ser personalizada y, preferiblemente, supervisada por un profesional, ya que el exceso de ciertas vitaminas puede ser perjudicial’. Por tanto, no son universales, pero en casos específicos son un complemento valioso bajo guidance experto.
¿El ejercicio de alta intensidad es adecuado para personas mayores?
El ejercicio de alta intensidad (HIIT) puede adaptarse y ser beneficioso para adultos mayores, pero requiere una evaluación previa de su condición física y posibles limitaciones. El fisioterapeuta geriátrico Carlos Ruiz comenta que ‘programas de HIIT modificados, con supervisión, pueden mejorar la capacidad cardiovascular y muscular en esta población, pero nunca deben empezar sin una valoración médica. La clave está en la progresión gradual y la seguridad, priorizando la funcionalidad sobre la intensidad pura’. Siempre se debe consultar con un médico antes de iniciar cualquier rutina nueva.
¿Ayuda realmente el ayuno intermitente a perder peso de forma sostenible?
El ayuno intermitente puede ser una herramienta útil para la pérdida de peso al crear un déficit calórico, pero su éxito depende de la adherencia a largo plazo y de la calidad de la alimentación en los periodos permitidos. La endocrinóloga Laura Martínez advierte que ‘no es una solución mágica; funciona igual que otras dietas hipocalóricas si se mantiene el consumo de alimentos nutritivos. Además, no es apto para todos, como embarazadas o personas con trastornos de la conducta alimentaria. La sostenibilidad y la salud metabólica deben primar sobre la rapidez en la bajada de peso’.
¿Qué alimentos ayudan a reducir la inflamación crónica de forma natural?
Los alimentos antiinflamatorios por excelencia son aquellos ricos en antioxidantes y ácidos grasos omega-3, como pescados azules, frutos rojos, verduras de hoja verde, nueces y aceite de oliva virgen extra. La doctora en Medicina Integrativa Ana López explica que ‘estos alimentos contienen compuestos bioactivos que modulan la respuesta inflamatoria del organismo. Sin embargo, es igual de crucial reducir el consumo de alimentos proinflamatorios como los ultraprocesados, el azúcar refinado y las grasas trans. Un patrón dietético como la mediterránea es un excelente modelo a seguir para controlar la inflamación basal’.
¿Es seguro combinar suplementos de hierbas con medicamentos recetados?
Combinar suplementos herbales con fármacos recetados puede ser peligroso, ya que muchas hierbas interactúan con el metabolismo de los medicamentos, potenciando o disminuyendo sus efectos. El farmacéutico y experto en fitoterapia Javier Torres alerta: ‘Por ejemplo, la hierba de San Juan interacciona con anticonceptivos, antidepresivos y anticoagulantes. Siempre se debe informar al médico y al farmacéutico sobre todos los suplementos que se toman. La autopresc herboristeria sin supervisión es un riesgo importante para la salud, especialmente en pacientes polimedicados’. La transparencia con el profesional sanitario es indispensable.
¿Cómo afecta la falta de sueño crónica al sistema inmunológico?
La privación crónica del sueño debilita significativamente el sistema inmunológico. Según estudios, dormir menos de 6-7 horas por noche reduce la producción de citoquinas y anticuerpos, esenciales para combatir infecciones. El inmunólogo Dr. Pablo Gómez detalla que ‘el sueño es un pilar de la homeostasis inmunológica. La falta prolongada de sueño no solo aumenta la susceptibilidad a resfriados y gripes, sino que también puede exacerbar enfermedades inflamatorias y autoinmunes. Establecer una higiene del sueño regular es una de las intervenciones más poderosas y accesibles para fortalecer nuestras defensas naturales’.

