En la carrera por la inteligencia artificial, empresas tecnológicas occidentales están replicando el agresivo modelo laboral chino 996, que exige hasta 72 horas semanales. Mientras China empieza a prohibirlo por sus consecuencias sociales y sanitarias, Silicon Valley busca «personas adictas al trabajo» para no quedarse atrás. Este giro plantea un conflicto entre la productividad extrema y el bienestar de los empleados, con un plazo crítico de 18 a 24 meses para definir a los ganadores. A pesar de estudios que desaconsejan exceder las 50 horas, la presión competitiva parece imponer reclamos inéditos en occidente.
¿Qué implica el modelo laboral 996 que están adoptando empresas tecnológicas en Occidente?
El modelo 996 se refiere a trabajar de 9 de la mañana a 9 de la noche, seis días a la semana, sumando 72 horas semanales. Empresas en Silicon Valley y elsewhere lo están ofertando como requisito para puestos en IA, buscando empleados dispuestos a priorizar el trabajo por encima de su vida personal. Según la economista del trabajo Juliet Schor, este modelo no es sostenible a largo plazo, ya que la productividad por hora cae drásticamente tras las 50 horas semanales. Además, ignora avances en organización laboral que demuestran que menos horas pueden mantener o aumentar la eficiencia. La adopción occidental refleja una competencia feroz por dominar la IA, pero reproduce prácticas que incluso China está abandonando por sus costes humanos.
¿Por qué China está prohibiendo el modelo 996 después de haberlo popularizado?
China inicialmente toleró el modelo 996 en empresas tecnológicas como Alibaba o Huawei, pero ahora su gobierno y sistema judicial están declarándolo ilegal debido a protestas masivas y a la evidencia de agotamiento extremo. La generación Z china, en particular, ha rechazado esta cultura laboral, acuñando términos como ‘vivir como una rata’ para describirla. Expertos en salud ocupacional, como los de la OMS, señalan que jornadas tan prolongadas aumentan riesgos cardiovasculares y problemas mentales. El cambio también responde a una necesidad de fomentar el consumo interno, ya que trabajadores exhaustos no participan en la economía. Así, China está pivotando hacia un modelo más equilibrado, aunque la transición es lenta.
¿Qué dicen los estudios científicos sobre la productividad con más de 50 horas semanales de trabajo?
Numerosos estudios, incluyendo investigaciones de la Universidad de Stanford, concluyen que después de 50 horas semanales, la productividad por hora disminuye notablemente, y más allá de 55 horas el rendimiento cae en picado. El economista John Pencavel encontró que en fábricas británicas, los trabajadores con más de 70 horas producían casi lo mismo que los de 56 horas. Esto se debe al cansancio, los errores y la falta de creatividad. Para trabajos del conocimiento como el desarrollo de IA, el impacto es aún mayor, pues requiere concentración profunda. Los modelos como el 996, por tanto, no solo dañan la salud, sino que son ineficientes económicamente. Las empresas que los adoptan podrían estar sacrificando innovación por horas brutas.
¿Cómo está influyendo la carrera por la inteligencia artificial en las condiciones laborales del sector tecnológico?
La urgencia por liderar la IA está llevando a empresas occidentales a imitar prácticas extremas de China, como el modelo 996, para acelerar el desarrollo. Según analistas de Gartner, la próxima década definirá el mercado de la IA, y las compañías creen que necesitan equipos que trabajen sin descanso para no quedar obsoletas. Esta mentalidad contrasta con las tendencias recientes de bienestar laboral y teletrabajo. El experto en IA Kai-Fu Lee advierte que esta ‘carrera armamentista’ laboral podría provocar un retroceso en derechos, ya que los empleados, temerosos de perder su empleo, aceptan condiciones duras. Así, la innovación tecnológica se está pagando con el deterioro de la calidad de vida de los trabajadores.
¿Qué opinan expertos en ética tecnológica sobre la exigencia de 72 horas semanales en puestos de IA?
Expertos en ética como Meredith Whittaker, cofundadora del AI Now Institute, critican que se priorice la velocidad sobre el bienestar, argumentando que la IA debe desarrollarse con valores humanos, no con explotación laboral. Whittaker señala que equipos exhaustos toman peores decisiones, aumentando riesgos de sesgos o errores en algoritmos. Además, esta cultura aleja a talento diverso, ya que personas con responsabilidades familiares o de salud no pueden cumplirla. Por otro lado, el sociólogo Jamie Woodcock compara esto con el ‘sweatshop digital’, donde los trabajadores son recursos intercambiables. Para estos expertos, la industria debe buscar modelos sostenibles, como semanas de 4 días, que han demostrado mantener productividad.
¿Existen alternativas viables al modelo 72 horas semanales para competir en el desarrollo de IA?
Sí, varias empresas están experimentando con alternativas como la semana laboral de 4 días, que ha mostrado mantener o aumentar la productividad en estudios de empresas como Microsoft Japón. También se promueven equipos mejor organizados con metodologías ágiles y uso de herramientas de automatización. El economista Robert Reich sugiere que invertir en formación y equipos más grandes puede distribuir la carga sin necesidad de horas extras. Además, la colaboración internacional y el trabajo en red permiten avanzar sin quemar a los empleados. Estas opciones no solo protegen la salud, sino que fomentan retención de talento e innovación a largo plazo, algo crucial en un campo competitivo como la IA.

