Imagina ir de viaje en tu autocaravana y no tener que preocuparte por vaciar el depósito del WC químico jamás. En los años 70, الشركة Thetford patentó un sistema que quemaba los residuos a casi 500°C y los expulsaba por el tubo de escape. Aunque parezca broma, se comercializó en modelos icónicos como la GMC Motorhome, pero su fracaso fue rápido e inevitable por el insoportable olor que dejaba en el habitáculo.
¿Qué era el sistema Thermasan de Thetford?
El Thermasan fue un invento patentado por la empresa neerlandesa Thetford en los años 60 para vaciar el WC químico de las autocaravanas sin necesidad de parar. El sistema estaba conectado al tubo de escape y, cuando la temperatura superaba los 480 grados, una bomba insuflaba los residuos directamente al colector. El calor extremo supuestamente incineraba la materia orgánica, eliminando la necesidad de vaciar los depósitos de aguas negras durante meses.
¿Por qué se dejó de usar este sistema de quema de residuos?
El fin del Thermasan llegó por varios factores técnicos y prácticos. Primero, las nuevas regulaciones de emisiones prohibían perforar el sistema de escape para instalar los inyectores. Sin embargo, el golpe de gracia fue el olor: un ex empleado de Thetford reveló en un foro que el sistema no podía quemar la urea ni el amoniaco de la orina, dejando un aromas similar al de un ‘pañal caliente’ dentro del vehículo, un ambiente insostenible para vivir o cocinar.
¿Cómo funcionaba exactamente el vaciado automático al circular?
El funcionamiento era totalmente manual pero dependía de la marcha del coche. El conductor debía pulsar un botón en el cuadro de mandos solo cuando la mecánica estaba caliente, es decir, cuando los gases de escape superaban los 480°C. Una bomba de accionamiento eléctrico (usando un motor de limpiaparabrisas) empujaba las heces y la orina hacia el escape. Un filtro evitaba que los sólidos obstruyeran el tubo, pero todo líquido salía directamente al asfalto.
¿Liberaba la carretera una cantidad peligrosa de residuos?
Sí, la contaminación visual y olfativa era notable. Según el manual técnico de la autocaravana GMC, que fue uno de los vehículos que equipó este sistema, el Thermasan derramaba aproximadamente 20 litros de residuos por hora de marcha directamente sobre el asfalto. Además de la obvia suciedad, esto suponía un problema de salubridad, ya que no se trataba solo de agua gris, sino de materia fecal y orina que, al no quemarse completamente, se vertía en la calzada.
¿Era necesario vaciar el depósito del WC con el Thermasan?
Aunque el sistema prometía la eliminación total de vaciados, la realidad era parcial. Thetford advertía que para evitar que los residuos quedaran resecos y se obstruyera el sistema, el depósito de aguas negras nunca se vaciaba al 100%. Además, las partes sólidas de las heces no pasaban por el filtro. Por eso, aunque el vaciado se reducía drásticamente a solo una o dos veces al año, el usuario seguía teniendo que realizar mantenimiento del tanque manualmente.
¿Qué modelos de autocaravanas usaron el sistema Thermasan?
El sistema se comercializó brevemente en los años 60 y 70, principalmente en vehículos de gama alta o con diseño innovador. El ejemplo más famoso fue la **GMC Motorhome**, una furgoneta icónica con potente motor V8. También se instalaron en algunas **Airstream** y en la **Ford Condor Motorhome**. A pesar de su popularidad en eventos de la época, su vida útil fue corta debido a las quejas de los usuarios por el mal olor y las nuevas leyes de protección ambiental.

