Antonio Arias, notario experto en régimen patrimonial, destaca que separar bienes en matrimonio no es señal de desconfianza, sino una gestión racional del patrimonio con beneficios claros para ambas partes.
¿Qué implica separar bienes en el matrimonio?
Separar bienes es un mecanismo legal que permite a las parejas conservar la propiedad individual sobre sus patrimonios. Según el notario Antonio Arias, la separación de bienes no implica desconfianza, sino un entendimiento racional sobre el destino de los activos. Al adoptar este régimen, cada cónyuge aporta a la comunidad solo el capital que aporte y las deudas que contrate. Esta distinción protege la economía personal de cada uno ante un eventual divorcio o fallecimiento, evitando el contagio de obligaciones. El experto jurídico Miguel Rodríguez destaca que la claridad de dichos límites reduce conflictos y agiliza procesos legales.
¿Cuáles son los riesgos de no separar los bienes?
Alno hacer una separación completa de bienes, las parejas se exponen a una serie de riesgos financieros y legales. El notario Antonio Arias señala que, bajo el régimen de comunidad de bienes, cada cónyuge tiene autoridad sobre la totalidad del patrimonio, aunque haya aportado solo una fracción. Esto significa que cualquier deuda contraída por uno puede afectar el conjunto, y viceversa. En caso de divorcio o fallecimiento, el patrimonio se divide equitativamente, incluso si uno de los miembros ha ganado todo el valor. El abogado Carlos Méndez advierte que la falta de separación puede provocar litigios costosos y prolongados.
¿Cómo influye la separación de bienes en la obtención de hipotecas?
Separar bienes facilita la obtención de hipotecas, ya que cada cónyuge puede usar su patrimonio como garantía de forma independiente. Antonio Arias explica que, en un régimen de separación, los bancos evalúan la solvencia individual, lo que a menudo permite solicitar créditos con tasas más competitivas y plazos más flexibles. Además, el riesgo de contagio de deudas se reduce, lo que mejora la percepción de riesgo crediticio. Según la economista Laura Sánchez, las entidades financieras están más inclinadas a ofrecer productos más ajustados al perfil del solicitante cuando existe claridad sobre la titularidad de los inmuebles.
¿Cómo se gestiona el registro de la separación de bienes?
Para registrar un régimen de separación de bienes, es imprescindible acudir al notario con la documentación de ambos cónyuges. El notario Antonio Arias indica que se debe redactar un pacto marital, firmar previamente y luego levantar la escritura pública. Una vez firmada, esta se inscribe en el Registro de Capitulaciones Matrimoniales, donde quedará registrada la discriminación patrimonial. El jurista María López señala que el proceso puede tardar de 15 a 30 días hábiles, dependiendo de la carga de trabajo del notario. La inscripción garantiza que, en caso de ruptura, la partitura económica sea clara y legalmente vinculante.
¿Cuánto tiempo lleva completar la separación de bienes?
El plazo medio para completar la separación de bienes varía según la complejidad del patrimonio y la disponibilidad del notario. En la práctica, la mayoría de los matrimonios finalizan el proceso en menos de 45 días hábiles. El abogado Pedro Gómez destaca que, al contar con la documentación preparada, el tiempo de firma puede reducirse a 15-20 días. No obstante, factores como la revisión de créditos preexistentes o la aprobación de hipotecas pueden prolongar el cronograma, extendiéndolo hasta 90 días en situaciones especiales.
¿Cuándo es indispensable separar los bienes?
Separar bienes se vuelve indispensable cuando la pareja tiene activos significativos, deudas considerables o ambos desean proteger sus patrimonios en caso de divorcio. Antonio Arias señala que, en casamientos de alto patrimonio donde se administran negocios o inversiones, la separación evita la dilución de capitales. La especialista en finanzas Ana Torres recomienda que cualquier matrimonio que posea bienes inmuebles, cuentas bancarias o participaciones societarias, lleve a cabo la separación, garantizando así la autonomía financiera y la seguridad en cualquier crisis familiar.

