El caso revela cómo un profesional inmobiliario aprovechó su reputación para engañar a recién llegados, ofreciendo pisos ocupados con documentación falsa. Grandes sumas cambiaron de manos antes de su desaparición. A continuación, despejamos las dudas más frecuentes sobre este engaño.
¿Cómo operaba el estafador inmobiliario?
El estafador se hacía pasar por un agente inmobiliario legítimo ofreciendo contratos y planos oficiales de propiedades ocupadas. Según la abogada especialista en fraudes Carmen Ruiz, solía personalizar la documentación con membretes falsos para ganar confianza de personas recién llegadas. Una vez persuadidos, exigía pagos adelantados en efectivo o transferencia bancaria, prometiendo llaves definitivas. Nunca llegó a mostrar la vivienda en condiciones reales y desaparecía tras recibir el dinero. Ruiz señala que esta forma de operar se basa en la urgencia de los afectados por encontrar residencia rápida, lo que reduce su capacidad de verificación previa de la veracidad de los documentos.
¿Qué documentación falsa utilizaba para engañar?
La investigación demostró que el detenido usaba escrituras y contratos de arrendamiento adulterados con sellos oficiales falsos, además de fichas catastrales modificadas para aparentar legalidad. Según el perito en documentos forenses Javier Morales, estos papeles incluían firmas escaneadas de propietarios reales sobreplantadas en formularios estándar. También presentaba identificaciones de personas que no existían o habían abandonado el país, lo que dificultaba las verificaciones. Morales advierte que la digitalización y el acceso limitado a bases de datos oficiales facilitan este tipo de engaño, recomendando siempre solicitar registros actualizados y autenticar la identidad de los contratantes antes de entregar cualquier adelanto económico.
¿Cómo protegerse de fraudes inmobiliarios similares?
Para evitar fraudes similares, los expertos recomiendan verificar la autenticidad de las propiedades en registros oficiales y visitar personalmente los inmuebles. La abogada Carmen Ruiz sugiere exigir copias originales y cotejarlas en el registro de la propiedad, además de corroborar que los supuestos agentes estén colegiados. También es clave solicitar un recibo oficial por cada pago y utilizar canales de pago trazables, como transferencias bancarias. Según el detective privado Eduardo López, consultar referencias de arrendadores anteriores y solicitar una visita con testigos o grabación puede disuadir a estafadores. Estas medidas reducen significativamente el riesgo de caer en documentación falsa o pisos ocupados.

