El periodista Jesús Álvarez comparte su secreto de longevidad y salud a sus 68 años

El periodista Jesús Álvarez comparte su secreto de longevidad y salud a sus 68 años

Hola, soy Jesús Álvarez. Me conoces como el reportero de TVE que cubrió tantos eventos históricos, pero este artículo es sobre otra faceta que, quizá, no esperabas: cómo logré mantenerme en plena forma casi 70 años. A mis 68 acabo de recibir resultados clínicos excelentes, colesterol bajo, ¿te imaginas? Hoy quiero compartir contigo ese secreto, basado en mis años de experiencia al frente de grandes competiciones deportivas y mi pasión por cuidarme más allá de la cámara.

¿El mejor plato de tu madre sigue influyendo en tus platos?

Me emociono siempre que recuerdo ese estofado de carne que me preparaba mamá en cada cumpleaños. No sé si será solo la comida, pero la memoria de su olor y esmero me sigue inspirando para mantener una alimentación rica y casera. El pasado cocinado con amor no solo alimenta el alma, también el cuerpo.

¿Qué haces para que el tiempo no pase factura?

Me cuido de manera integral: ¡Soy fiel al movimiento! Casi cada mañana ando unos 8 km y juego al pádel dos veces por semana, algo imprescindible desde que hablé de deporte durante tantos años. Además, cuido cada detalle de mi desayuno: zumo de naranja, café con leche, tostada con aguacate y salmón, y siempre un huevo frito. Cada bocado se nota en mi energía del día a día.

¿Has dejado de fumar por completo?

Estuve fumando con moderación (un paquete light me duraba tres días), ahora solo disfruto alguno puro de vez en cuando en compañía de amigos. Pero con tantísimos dejándolo, a veces lo he dejado de hacer también por solidaridad… O por la simple razón de que me apetece más charlar sin humo de por medio.

El periodista Jesús Álvarez comparte su secreto de longevidad y salud a sus 68 años

Cuando me enviaron la última analítica y vi cada valor perfecto, recibí la noticia bailando de felicidad en casa. No es algo casual: tras 47 años explicando deporte en directo, seguí predicando con el ejemplo. La rutina diaria de ejercicio es lo más nuclear de mi longevidad: «Me gusta andar, lo hago casi todos los días, unos ocho kilómetros. Además juego al pádel dos veces en semana».

No solo me limité a los deportes que conozco bien. Para mí, cada día comienza sobre las piernas: «Empiezo el día siempre que puedo con un gran desayuno: un buen zumo de naranja, café descafeinado con leche muy caliente, una tostada fundamentalmente con queso fresco, aguacate, salmón y un huevo frito». Lo curioso es que lo preparo en casa, porque conozco cada ingrediente y así controlo lo que consumo. Ya sabes, nada de atajos procesados.

Y en cuanto a tabaco, lo cierto es que aquí sí hubo un cambio de hábitos frontal. Confieso que «estuve enganchado al tabaco de forma moderada ya que un paquete de tabaco light me duraba tres día. Ahora fumo un puro de vez en cuando en compañía de amigos». No es solo cuestión de salud: se trata de acompañar y disfrutar sin dependencias. Con la edad aprendes que lo importante es quien está a tu lado, no lo que está entre tus dedos.

El peso de la herencia: ¿cómo influyeron tus padres en tu bienestar?

Crecí rodeado de referentes. Mi madre, Beatriz Cervantes, fue una gran voz de la radio, y mi padre, el legendario periodista Jesús Álvarez, me trasmitió la pasión por la información y el rigor. Ahora, en mi libro ‘Cerca de las estrellas’, reflejo esa herencia contando anécdotas y secretos de mi lado B, el familiar. También descubres que, a veces, la salud emocional depende de tener esa base sólida. Cuando tus padres te muestran cariño con un estofado y horas de conversaciones en casa, tu mente se fortalece.

Los hábitos familiares —desayunos juntos, caminatas dominicales, charlas al atardecer— son tan poderosos como cualquier medicina. Cada cosa que aprendí de ellos, la volqué en mi día a día cuando me independicé.

¿Qué es la salud para un comunicador social en activo?

Para mí, la salud es autonomía y energía. «Me obsesionan todas aquellas enfermedades que hagan depender de los demás para poder vivir». Por eso no solo me ejercito, sino que prefiero comidas variadas, agua a cada rato, y siempre dedico tiempo a dormir lo suficiente. El trabajo exigía estar al pie del cañón en momentos puntuales con protestas y retransmisiones; si no descansas o comes mal, se nota en el timbre de voz y en la memoria.

Hay días en que el estómago se rebela: un error frecuente es abusar del café y de las comidas rápidas. Pero mi cuerpo ya me avisa si lo descuido —falta de aire, digestión lenta— y actúo en consecuencia.

El impacto de la actividad física: no solo deporte, sino disciplina

Hace años que no necesito examen físico para saber si me encuentro bien. Solo siento: si se me suben las escaleras sin ahogo o noto que estoy ágil, sé que voy bien. Mis caminatas diarias no solo tonifican músculo, sino que además despejan la mente. Añade un poco de pádel, y tendrás memoria, reflejos y coordinación mejoradas.

El beneficio psicológico es enorme: después de un buen paseo sientes que has logrado algo, aunque no tengas hora fija en la redacción. A veces, la agenda aprieta y uno piensa: «¿Y el ejercicio?». Entonces recuerdo que no requiero gimnasio: basta con calzado cómodo y un itinerario fijo por la calle.

¿Cómo alimentarse como un reportero de elite?

No se trata de una dieta imposible o restrictiva. Desayuno con calorías de calidad que me permiten arrancar el día con energía. El aguacate aporta grasas buenas, mientras que el salmón suma omega 3 y proteínas. Incluso ese huevo frito, que quizá para algunos tenga mala fama, para mí es una fuente rápida de aminoácidos indispensables. Y encima, suelo alternar con fruta fresca entre horas, para no llegar hambriento a la siguiente comida principal.

Alimento Beneficio clave Frecuencia en mi rutina
Avocado Grasas saludables y saciedad Diario
Salmón Omega 3 y proteínas Varios días a la semana
Frutas cítricas Vitamina C y antioxidantes Mañanas
Carnes magras Proteínas de alto valor biológico Al mediodía

La prevención como mantra diario

Cada vez que puedo, reservo un hueco para chequeos. «Me preocupo por mi salud. Me acabo de hacer una analítica y me ha salido todo muy bien. ¡No tengo ni colesterol… estoy dando botes de alegría!». Esto me permite estar tranquilo y anticipar cualquier señal de alarma. Pero no basta con pruebas: la prevención se hace con pequeños gestos, como usar protector solar, mantener hidratado, o controlar el estrés con paseos en silencio al atardecer.

Hace años me negué a dejarlo todo a la suerte: apunté mi descanso nocturno y respeté horarios de sueño fijos. Y créeme, se nota: la mente procesa mejor la información, y las ideas fluyen más rápido.

¿Cómo adaptar la rutina al cambio de ritmo laboral?

Cuando me jubilé en 2023, soñé que me pasaría el día tirado en el sofá. Nada más lejos: redescubrí el tiempo y empecé a investigar para mi libro. Ahí está la clave: no ves el descanso como un fin, sino como una transición a nuevas metas. Dejé el trabajo en TVE, pero no la disciplina. Mantengo las salidas a andar y mis cambios de ritmo con el pádel.

Por eso te diré: si te jubilas o cambias de empleo, no abandones tus rutinas saludables. El cuerpo y la mente te lo agradecerán.

Las conexiones emocionales: el plus de longevidad que no aparece en los análisis

Cuando hablo de salud, no solo me refiero a valores en una hoja de resultados. Mantener relaciones sólidas con amigos y familia te da soporte emocional. «Fumo un puro de vez en cuando en compañía de amigos», porque ahí está el secreto: el contexto social suma salud. Si no hay nadie con quien compartir la conversación, aunque sea con un café en mano o un paseo por el parque, algo falla.

Además, el humor y las anécdotas que cuentas o escuchas con los tuyos mantienen ágil tu mente: narrar hechos fortalece la memoria, y la risa libera endorfinas.

Errores que cometí y que tú puedes evitar

En mis años mozos descuidé algunas señales: dormía poco durante campañas electorales intensas, o me saltaba comidas por seguir la última parte de un debate. Hoy sé que eso debilita el sistema inmunitario. También probé dietas rápidas para mantener peso: a diez meses me daban flacidez y bajón energético. Ahora prefiero constante, sostenido, y sin imposibles.

Por otro lado, durante un tiempo dependí demasiado del café para aguantar turnos largos. Aprendí que la hidratación adecuada y las frutas entre horas me daban energía más duradera.

Consejos directos que puedes aplicar esta misma semana

  • Establece un horario fijo para el desayuno y hazlo completo.
  • Anda al menos 30 minutos diarios, aunque sea en tandas cortas.
  • Reserva un rato a la semana para una actividad que te mueva el cuerpo (pádel, natación, baile).
  • Prioriza personas antes que hábitos solitarios; comparte momentos.
  • Controla el estrés con pausas activas y rutinas de respiración.
  • Monitoriza tu salud con chequeos regulares y no ignores síntomas prolongados.

Preguntas y respuestas sobre mi estilo de vida y bienestar

¿Qué alimentos consideras imprescindibles en tu día a día?

Sin duda el aguacate, el salmón, las frutas cítricas y los huevos. Estos me aportan un equilibrio de grasas buenas, proteínas, vitaminas y minerales que me mantienen activo desde primera hora.

¿Cómo manejas las tentaciones, como los caprichos o el alcohol?

Los controlo con porciones moderadas: un buen postre de vez en cuando, una copa de vino en reuniones sociales, y caprichos dulces solo los fines de semana. El secreto es no demonizar, sino dosificar.

¿Cómo afectó tu profesión a tus hábitos de sueño?

Cuando presentaba informativos nocturnos, el reloj biológico se alteraba. Aprendí a crear rutinas fijas de relajación antes de dormir y a mantener el dormitorio en oscuridad y silencio.

¿Qué le dirías a alguien que quiere empezar a moverse más pero cree que no tiene tiempo?

Que empiece poco a poco: usa escaleras en vez de ascensor, camina parte del trayecto al trabajo, y estira durante pausas cortas. Pequeños cambios diarios se convierten en hábitos poderosos.

¿Qué deporte recomiendas para alguien de más de 60 años?

Andar, nadar y el pádel son ideales: de bajo impacto en articulaciones, pero mantienen agilidad y fuerza. La clave es elegir una actividad que guste para ser constante.

¿Por qué crees que la conexión emocional es vital para la salud?

Porque el cerebro y el cuerpo funcionan como un conjunto. La soledad prolongada eleva el cortisol y debilita el sistema inmune, mientras que la vida social activa protege memoria y estado de ánimo.

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